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Un viaje sensorial con Magie

Una entrenadora internacional de fragancias nos llevó por un viaje olfativo en el que redescubrimos la magia que encierra cada frasco de perfume; aprendimos a reconocer sus notas; a diferenciar las emociones que despiertan y algunos secretos para sacarles el mejor partido.

Cuántas veces tienes la oportunidad de ser invitado a una cata de perfumes? Honestamente no sucede con frecuencia. Por eso mi respuesta ante la invitación de Perfumería Magie, Revista Estilo y BAC Credomatic a su fabuloso Sense Lab en Tegucigalpa fue un rotundo y sonoro ¡sí!

La experiencia sensorial estuvo a cargo de la entrenadora internacional de perfumes, Ana María Libertini, una rubia argentina de voz suave y amigable que ha trabajado en la industria por más de tres décadas y que esa noche nos llevó por un increíble viaje en el que nos invitó a despertar los sentidos: a oler, degustar, soñar, expresar…

Frente a las mesas donde brillaban pequeños frascos de esencias, la escuchamos hablar de la estructura olfativa de las fragancias; las materias primas que las agrupan y los delicados procesos detrás de la creación de un perfume, entre otros temas apasionantes.

Además de descubrir (y entender) qué son y cuál es la función de las notas de cabeza, corazón y fondo, y de intentar crear una fragancia personalizada con las esencias de nuestra elección, ese encuentro fue de mucho aprendizaje, en todos los sentidos.

Foto Cortesía Revista ESTILO

¿Qué aprendí? No es tan sencillo hacer un resumen con tanta información valiosa, sin embargo podría comenzar por repasar las familias olfativas en las que se clasifican las fragancias que usualmente utilizamos: cítrica, floral, amaderada, oriental y fresca. Cada una de ellas tiene características especiales que transmiten ciertos mensajes. Las fragancias orientales o especiales tienden a ser más cálidas y sensuales por lo que se recomiendan para usar durante la noche o en los meses fríos. Las frutales y cítricas son ligeras y fáciles de llevar, lo que las hace ideales para el día o los meses de verano. Los perfumes amaderados son los adecuados para los que buscan un aroma intenso que perdure a lo largo del día.

Un recordatorio importante que nos hizo Libertini: las fragancias se adaptan al ph de cada persona y se transforman sutilmente, lo que las vuelve únicas, como cada uno de nosotros.

Ya hemos hablado del poder emocional de las fragancias, ¡uno de mis temas favoritos! Ana María nos convenció aún más de cómo los perfumes pueden cambiar nuestro estado de ánimo, volvernos creativos, despertar memorias e incluso brindarnos una sensación de bienestar y equilibrio.

Es así que notas como la salvia, lavanda o romero nos pueden ayudar a combatir la ansiedad o a mejorar los ritmos circadianos; el aroma de vainilla nos hace sentir optimistas y felices de inmediato al establecer sinergias entre la experiencia olfativa y gustativa; los cítricos y frutales nos brindan sensación de frescura y energía y las notas amaderadas, orientales o especiadas, combinadas con jazmín o iris, nos pueden volver magnéticos e irresistibles.

Finalmente, la experta compartió interesantes consejos sobre la forma adecuada de aplicar y almacenar un perfume, tips que siempre vale la pena recordar, no importa cuantas veces los hayas escuchado.

Do’s & dont’s al momento de usar perfume

Aplica el perfume en los puntos de pulsaciones del cuerpo, donde las venas pasan cerca de la piel y hacen que la a fragancia se sienta y perdure más. Detrás de las orejas, en la parte baja del cuello, en el interior de los codos, detrás de las rodillas (si vas a usar vestido o falda) o en las muñecas (siempre y cuando no las frotes, si lo haces, las moléculas del perfume se rompen y dura menos tiempo).

A muchos nos encanta aplicar la fragancia en la ropa. No hay ningún problema en hacerlo, siempre y cuando no se trate de prendas de seda, que pueden mancharse con los aceites del perfume. Libertini recomienda en el caso de las chaquetas, aplicarla únicamente en el interior de la pieza.

Toma en cuenta la concentración de la fragancia que usas. El eau de parfum tiene un aroma intenso que perdura en el tiempo, pero sin llegar a ser tan potente. Es ideal para llevar por la noche. El eau de toilette es más suave y volátil que el perfume, porque lleva menos cantidad de esencia y mayor graduación de alcohol. Su aroma es más ligero y es perfecto para aplicar en el día. El eau de cologne es un aroma fresco, poco intenso y muy volátil por su gran cantidad de alcohol y bajo nivel de esencia. Recomendable para los días de calor. Recuerda que no son reglas escritas en piedra, siempre puedes usarlo como prefieras.

Aplica el perfume siempre sobre la piel limpia, seca e hidratada, y nunca con sudor. En el caso de las mujeres, Libertini no recomienda aplicarlo entre los senos ya que la transpiración en esa zona podría cambiar el aroma con un efecto no deseado.

Almacena adecuadamente tus fragancias, evita la exposición directa al sol, luz y humedad. Nunca los dejes sin su tapón y preferiblemente no los mantengas cerca de la ducha.

Guarda tus perfumes en un lugar oscuro, seco y aislado de las influencias externas. El cambio brusco de temperaturas impacta negativamente en la calidad de las notas olfativas. Una fragancia de buena calidad puede durar muchos años, si se conserva correctamente.

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