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Este es el orden en el que debes aplicar tus productos de belleza

El orden de los factores sí altera el producto, por eso repasamos el paso a paso de tu rutina de limpieza y la aplicación de productos beauty para obtener los mejores resultados,

No importa cuántas veces nos lo hayan explicado, cuando tenemos a una experta enfrente solemos repetir la misma pregunta, ¿en qué orden se aplican los tratamientos de belleza? Mientras algunas personas se preocupan por seguir a pie juntillas el paso a paso recomendado, otras pueden pensar que el orden de los factores no afecta el producto y que lo importante es aplicarlos. Si perteneces al segundo grupo déjame decirte que estás equivocada, si deseamos obtener resultados óptimos y visibles necesitamos llevar un orden adecuado.

Conseguir una piel del rostro naturalmente bella requiere, además de buenos productos, una rutina constante. ¡Esa es la clave! Necesitamos disciplina y persistencia para crear hábitos de belleza permanentes que como recompensa nos devuelven en el espejo una imagen fresca, hidratada, sana y radiante.

Esa rutina de cuidado facial la componen los productos adecuados para tu edad y tipo de piel; el establecimiento de un horario específico; la rutina de limpieza y la aplicación correcta de los tratamientos, día tras día, mes a mes y año con año. Así como defines tu horarario regular, en el que dedicas tiempo para comer, ejercitarte, trabajar, conversar con los amigos, niños o familia o divertirte, también debes establecer un espacio para cuidar tu rostro, después de la ducha matutina y antes de acostarte.

En una interesante master class que ofreció en Tegucigalpa hace unos días Alejandra Andrade, Beauty Trainer de Clarins, recordó el paso a paso, tanto en la etapa de limpieza y en la rutina antiedad.

Lo primero; el desmaquillante de ojos. Como sabes, el contorno de los ojos, la zona que más se maquilla, es también la más débil. Con más de 10 mil pestañeos por día y una piel muy fina, es fácil entender porque las primeras arrugas se localizan en esta área. Para desmaquillarla utiliza un producto específico que sea muy suave y que haya sido certificado oftalmológica y dermatológicamente.

Con la ayuda de discos de algodón, aplícalo con cuidado, sin frotar, arrugar ni estirar la piel. Como aconseja Clarins, "para un maquillaje intenso o de larga duración, lo mejor es usar un limpiador con textura bifásica. Mientras que para un maquillaje ligero, lo mejor es optar por una loción suave desmaquillante, una solución perfecta para los ojos sensibles". Te maquilles o no, nunca te saltes este paso.

Paso dos: limpiadora de rostro. Nunca subestimes la importancia de limpiar el rostro, es la única forma de librarnos de una considerable cantidad de contaminantes y del sebo que produce a diario la piel. Aunque te limpies por la noche, debes hacerlo también por la mañana. Hazlo adecuadamente según el tipo de producto que uses: loción limpiadora, gel o jabón.

Finalmente, pero no menos importante: la loción tónica, responsable de cerrar los poros y hacer que la piel luzca más radiante. Humedece ligeramente un disco de algodón con el tónico y luego aplica en el rostro con pequeños toques. ¡Ya está lista para los posteriores tratamientos!

De ahí pasamos a la rutina de belleza antiedad en la que los productos se aplican de mayor a menor densidad. ¿Qué quiere decir esto? Los más ligeros van primero -para que penetren mejor- y luego los densos.

1. Contorno de ojos. Como recuerda Andrade, debemos comenzar por esta área. Toma una pequeña cantidad de producto y caiéntala entre las yemas de los dedos. Luego, aplica una suave presión drenante, cuatro veces debajo de los ojos; cuatro veces debajo de las cejas y finalmente una presión relajante dos veces en el entrecejo.

2. Sérum. Hemos encontrado en los sérums los mejores aliados para atacar problemas específicos de la piel. Ya hemos hablado de los múltiples beneficios de ese elixir milagroso que hidrata, previene líneas de expresión, signos de fatiga, etcétera. Este paso, que no dura más de 30 segundos, consiste en aplicar una pequeña dósis de serum en el rostro y el cuello, como sugiere Andrade, aplicando presión drenante tres veces en las mejillas, tres veces en la frente y tres veces en cada lado del cuello.

3. Crema. ¡Amamos este paso! ¿Quién no? La textura de la crema entre los dedos llevando nutrición y bienestar al rostro, ¡es un verdadero regalo!Independientemente del tipo de crema que utilices, acorde a las necesidades de tu piel, es importante distribuirla uniformente en el rostro y escote.

Aprovecha este momento para aplicarte una especie de masaje que no solo ayuda a la absorción del producto sino también a activar la circulación sanguínea. Y es que según expertos, el simple gesto de rozar las yemas de los dedos con la piel produce hiperemia, una activación inmediata del riego sanguíneo.

El consejo Clarins: "usa el método drenante mediante presión para estimular la circulación, aportar luminosidad al rostro y mantener una piel firme. Repite la presión tres veces en las mejillas, tres veces en la frente y cinco veces en el cuello y escote".

4. UV Plus. No puedes salir de casa por las mañanas sin aplicar protección solar, el mejor tratamiento antienvejecimiento que existe. Prefiere los de textura ligera y de rápida absorción y deja pasar unos minutos desde su aplicación para comenzar con el maquillaje.

Si quieres saber un poco más sobre el método drenante de Clarins y sobre sus productos, ingresa a la página oficial de la marca donde encontrarás videos tuitoriales, al igual que en youtube.

Espero que hayas escontrado información útil en este nuevo post, nos encontramos la próxima semana. ¡La alerta en el celular indica que llego el momento de mi propia rutina!

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